”Si nada nos salva de la muerte, al menos que el amor nos salve de la vida." palabras de Neruda. Y creo que no tengo la suficiente autoridad como para contradecirlo. Será más fácil afirmar que tenía razón: el amor nos salva de la vida, nos salva de todo. También puede matarnos, supongo que si no tuviera ningún tipo de peligro todo el mundo se entregaría al amor, a ciegas, sabiendo que no tiene nada que perder. Y perdonad pero este juego se quedaría sin su esencia.
Una palabra de cuatro letras que aprendemos cuando somos muy pequeños y necesitamos tiempo para comprender (sólo un poco, claro) su significado. Tan universal a la par que subjetivo, de lo que nos da miedo hablar porque las palabras escasas veces son las adecuadas. Y me refiero a 'hablar' porque sin embargo disponemos de un abanico de facultades que nos ayudan a expresarlo (un poco mejor). A veces se vuelve simple y basta con un beso, suave, ligero, incluso en la mejilla y otras no, otras es complicado. Sobretodo cuando eres consciente de que todas tus muestras de ese amor pueden no merecer la pena y entonces es cuando empieza a doler. Las heridas y sus correspondientes cicatrices internas que puedes causarte hasta tú mismo para que cuando cicatricen ligeramente, venga alguien y las vuelva a abrir. Y aquí el amor no nos salva de nada. Porque no tenemos la oportunidad de olvidar el mundo centrándonos en un beso, en una caricia. Pienso que Neruda se refería a esto hablando así del amor, a que puede ponerse por encima de todo lo demás y que sea lo que nos haga sentir vivos. Lo diría intentando ayudar a comprender más este sentimiento, este jodido sentimiento. Del que nos gusta hablar poco pero que cuando llega nos afecta mucho.
through the storm.
06 julio, 2014
Que el amor nos salve de la vida...
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