through the storm.

28 enero, 2014



Hemos conocido a muchas personas a lo largo de nuestra vida pero pocas las que se quedan en nuestra vida por más tiempo del que nos gustaría, como las cicatrices. Sucede de repente, de la noche a la mañana, por un motivo o por otro sabes que él será especial. Y cambia tu vida: tus sonrisas ya llevan un nombre, las ojeras de cada mañana tienen por fin una razón y sientes que has encontrado esa pieza que le faltaba a tu vida. Todo te parece especial porque todo te recuerda a él y eso ya es un buen motivo para serlo.
Llega el momento de arriesgar incluso sabiendo que todas las estadísticas estarían en tu contra. Y la cagas, te equivocas y lo jodes. Todo lo anterior vuelve a tu cabeza, deseas retroceder en el tiempo, repetir cada momento y borrar ese error. Pero ya es tarde y toca pasar página. O cambiar el libro para vencer las ganas de volver a ella. ¿Y cómo cambias de página, o de libro, si todavía puedes decir que ha sido tu favorito?

Lo que sientes no se va a ir.


"Quisiera ser feliz pero no puedo. No puedo. No puedo. Y le prometo a todo el mundo que quiero: quiero ser feliz. De verdad. Pero ¿puede serlo alguien sabiendo que no puede tener lo que más desea? Debo conformarme. Pasar a otra pagina del libro. Ignorar lo que dicta mi corazón. Decidir de una vez por todas que todo está perdido. Admitir el final. Sin embargo, no es tan sencillo renunciar. No es nada fácil olvidar que lo que sientes no se va ir, que se va a quedar. Y mañana al despertar volveré a sentir la misma impotencia y la misma angustia por seguir sintiendo lo que siento."